Cuando estamos sumergidos en los mares de la ansiedad, la cabeza no funciona como debería. La mente produce pensamientos erróneos, equivocados. Por decirlo crudamente: Miente.
Así que cuando te encuentres en ese estado tan desagradable, recuerda que en un rato se pasará, y no hagas caso de las historias que pasan por tu cabeza en ese momento, no te creas la película como te la está contando. Todo lo malo que piensas, probablemente no ocurrirá, y si llega a ocurrir, no será tan terrorífico como tu mente lo pinta ahora.
Si miras en tu pasado, probablemente verás que cuando te has encontrado con alguna situación realmente difícil (y real, no imaginada) has reaccionado sin entrar en pánico. Las cosas siempre son peor en la mente ansiosa de lo que podrían ser en la realidad.
Cuando te llega ese estado mental, hay varias cosas que puedes hacer. Puedes esperar que la ola de la ansiedad pase por sí sola, (siempre acaba pasando, como todas las olas) o puedes ayudar a que pase antes.
Una de las cosas que puedes hacer es pararte a aflojar el cuerpo. Simplemente con que te observes, te darás cuenta de que estás contrayendo, apretando o tensando músculos sin razón.
Fíjate en como tienes la mandíbula, la lengua o el cuello, y si notas que efectivamente, estabas haciendo trabajar esos músculos sin necesidad, simplemente, aflójalos. Haz un repaso de cómo está todo tu cuerpo, y afloja todo lo que seas capaz.
Cuando aflojas el cuerpo, tu cerebro recibe la señal de que “ya pasó el peligro en el exterior”, y eso reduce la respuesta de estrés y permite que se restaure el estado normal del organismo que se había perdido por la sensación de peligro.
Otra de las cosas que puedes hacer en el momento de estar siendo embargado por la ansiedad, es hablarte a ti mism@, decirte que esas historias son mentira y que tu mente está en un modo de funcionamiento en el que no hay que darle mucho crédito.
Puedes ayudarte diciéndote cosas como:
- Ahora no estoy pensando correctamente
- Estos pensamiento están probablemente distorsionados
- Esto ya lo pensaré cuando la ansiedad haya pasado y tenga la mente tranquila y lo veré de otra manera
- Estos pensamientos son subproductos de la ansiedad
Aprender relajación te puede servir para controlar mejor estos síntomas y también para ser más capaz de tomar distancia de tu propia mente en esos momentos y darte cuenta de que toda esa verborrea mental es irreal.
Si quieres aprender a aflojar el cuerpo, un entrenamiento en relajación es una excelente manera de hacerlo. En nuestro curso de Auto Relajación Consciente puedes aprender esto y más cosas para manejar tu estrés y ansiedad. Si te interesa, puedes ver la información aquí.